viernes, 10 de septiembre de 2010

Carta de jóvenes mapuche desde el Melipulli a jóvenes mapuche y no mapuche,

Carta de jóvenes mapuche desde el Melipulli a jóvenes mapuche y no mapuche, agrupaciones juveniles, centros de alumnos, federaciones de estudiantes y demás entidades juveniles y toda persona mayor consciente.

Mari mari pu peñi, mari mari pu lamngen, ka monkü pu che
Saludos hermanos y hermanas y a toda la gente.

En torno a la actual situación de nuestros 34 hermanos mapuche, presos políticos de conciencia, que hoy cumplen 60 días de huelga de hambre, quienes están siendo injustamente acusados y oprimidos bajo la ley antiterrorista, y frente al reinicio de la reivindicación de nuestra Nación Mapuche, declaramos que:

Kiñe: Apoyamos de manera abierta, firme y clara la huelga de hambre de nuestros lamngen que se han visto obligados a poner en riesgo sus vidas para que el estado chileno se haga responsable de una vez por todas de la deuda histórica que mantiene con nuestra Nación.

Epu: Reafirmamos desde el Melipulli, las peticiones que no son sólo de ellos, sino de toda la Nación Mapuche:
- No a la aplicación de la ley antiterrorista en causas mapuche.
- No a los dobles procesamientos civil y militar.
- Desmilitarización de nuestras comunidades en conflicto.
- Libertad a los presos políticos mapuche.
- Devolución del territorio ancestral mapuche
- Reconocimiento de la Nación Mapuche.

Küla: Denunciamos, que como jóvenes mapuche, estamos siendo vigilados por personal policial, civil y de fuerzas especiales, dentro de este mismo acto, cuando nos reunimos a redactar esta carta; acción que nos parece innecesaria, desmedida y arbitraria, ya que en Melipulli (como todo mapuche y como en todo el resto del territorio), nos caracterizamos por el actuar pacífico y consecuente de nuestras movilizaciones, que si se han visto enlodadas con violencia, es una violencia impuesta por el abuso de poder de las fuerzas del gobierno chileno a través de carabineros y fuerzas especiales, los cuales ejecutan la opresión directa. Acción, que es vana, ya que como todos nuestros hermanos seguiremos en la lucha por nuestra Nación Mapuche.

Meli: Como jóvenes mapuche queremos hacer un llamado a todos los jóvenes conscientes mapuche y no mapuche, a informarse, difundir y apoyar la lucha justa que estamos dando como Nación Mapuche, frente al estado chileno, violador de derechos humanos, y frente a gente no consciente, poseedora del poder y del dinero de Chile, a cargo y detrás de transnacionales, hidroeléctricas, forestales, salmoneras, etc.; gente que no se da cuenta del valor de nuestra tierra, y no piensa en las consecuencias y daños a los que nos veremos expuestos al romper la armonía y equilibrio, que es base de la vida del ser mapuche y no mapuche.

Kechu: Como jóvenes mapuche no pretendemos realizar una reseña histórica sobre el mal llamado “conflicto mapuche”, porque creemos y confiamos en que al ser jóvenes como nosotros, son difícilmente engañados, y son conocedores y están atentos a la realidad social, realidad que nos atañe a todos y que el estado chileno pretende esconder.
El poder ejecutivo del estado chileno pretende dar solución al “conflicto” modificando antojadizamente la Ley Antiterrorista, haciendo oídos sordos a las peticiones de la Nación Mapuche, que exige la No aplicación de esta ley.
El conjunto del poder eclesiástico (ente cómplice y coautor del genocidio y asimilación de nuestro pueblo hace 518 años), por su parte se pronuncia después de un largo tiempo de espera, pidiendo a los comuneros que desistan de la huelga, haciendo alusión a las palabras emitidas por Piñera en sus últimas declaraciones.
“Está claro que estas intervenciones frente al tema son de vital conveniencia para el gobierno, siendo esto, un acto mediático para engañar tanto a la Nación Mapuche como al pueblo chileno, con falsos actos humanitarios, con el fin de poder realizar sus actividades políticas – culturales (tomar chicha y comer empanadas), con la consciencia irónicamente tranquila, en el marco de la celebración del Bicentenario, bicentenario del genocidio y la opresión de la Nación Mapuche y el pueblo chileno, bicentenario de la discriminación, de la No igualdad de oportunidades, de la No educación, de la No salud, bicentenario de la explotación al trabajador y bicentenario de la pobreza y las brechas sociales."

Por todo esto, reiteramos el llamado a unirse a nuestra lucha y apoyar nuestras actividades, marchas y movilizaciones; que nadie nos quite el derecho a expresarnos, a caminar libres por las calles con una bandera o con pancartas, a levantar la voz y a gritar si es necesario para que se escuche nuestro sentir.

No es peor gobierno el de derecha o izquierda, el peor gobierno es el gobierno del miedo y del terror, de la censura y la persecución.
Nuestra lucha no es sólo por la Nación Mapuche, sino por todos los que habitan el wallmapu.
Por la libertad de nuestros hermanos y por un bicentenario nada que celebrar!!!

Marichiweu!!!!

- Tatiana Calbun Calbun
- Cristian García Quintul
- Claudia Obreque Barrientos

PD:
Convocatorias a nivel nacional todos los miércoles a las 18 hrs, Plaza de Armas Puerto Montt, marcha por los presos políticos mapuches.
Atentos a invitaciones a jornadas de reflexión, foros, conversatorios y difusión de nuestra cultura y cosmovisión.
Siempre serán bienvenidos.

PUERTO MONTT, SEPTIEMBRE 09 DEL 2010, MELIPULLI WARIAMEW.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Carta al Pueblo Chileno y al Gobierno de la República de Chile

Carta al Pueblo Chileno y al Gobierno de la República de Chile

Desde hace algunos años los chilenos preocupados por el devenir de nuestro país hemos observado con respeto e inquietud las luchas del Pueblo Mapuche por recuperar su territorio que -ya al poco de la Independencia- le fuera usurpado por el Estado chileno en la denominada "Pacificación de la Araucanía", eufemismo de la invasión al País Mapuche por el ejército de la oligarquía chilena que luego impuso la legalidad estatal que se contrapuso y contrapone hasta hoy a la incuestionable legitimidad mapuche.

Esto que viene ocurriendo al poco de la independencia de los españoles, se ha prolongado por casi dos siglos. Sin embargo, esto no tiene que ver sólo con la pérdida de sus tierras, sino de algo mucho mayor y de gran trascendencia para ellos, pues las tierras (mapuche significa Gente de la Tierra) son las que les dan sentido a su vida y a su muerte y a su entera existencia y actividad diaria, pues de ello se desprende su concepción del mundo, de la vida y de la muerte, así como del sentido de las relaciones humanas y de sus largas tradiciones.
Lamentablemente, en la actualidad ni la Concertación, ni menos al parecer este gobierno, se ha interesado en solucionar de raíz dicha injusticia, pues se la ve sólo como una lucha más del Pueblo Mapuche por la reivindicación de sus tierras, y no como un aspecto medular del país y su destino en los mismos días del bicentenario. Porque la situación mapuche está ligada a un problema que atañe a nuestra cultura, a nuestro espíritu y nuestra psiquis, y que es nuestra falta de identidad nacional, pues siendo -como todos los países latinoamericanos- un país mestizo, lo hemos negado permanentemente: "Chile es un país de blancos", se dice.
Por lo tanto, el llamado "problema" mapuche o el "conflicto" mapuche es – fundamentalmente – un problema nuestro como sociedad chilena que no hemos asumido nuestra "morenidad", y es –irrefutablemente – un conflicto provocado por el Estado chileno que ha facilitado – y hasta promovido – en extremo la depredación – por empresas nacionales y transnacionales – de la Naturaleza y sus recursos (asunto que cuestiona y al que se ha opuesto y opone el Pueblo Mapuche). Y su solución, nos parece, está ligada a la reforma de las instituciones medulares del país, en ámbitos de la economía (la concepción de progreso y desarrollo); salud; justicia; educación: la educación básica y media, a los textos de enseñanza escolar y universitaria y a la obligatoriedad de la enseñanza de la lengua mapuche; a una modificación de raíz de los programas culturales, pues sólo así recuperaríamos una identidad por siglos postergada: nuestra identidad mestiza (mapuche, española y otras etnias), cuya carencia nos hace ser inseguros, titubeantes, sin una base firme donde sostener de manera profunda y digna nuestro sentido de ser humanos, asumiendo lo que en verdad somos y convencidos del valor de la diversidad, y cuya carencia dio lugar a que un informe de la PNUD (programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), hace sólo diez años, en l998, declarará que "los chilenos están corroídos por dentro por un grave "malestar interior".
En estos días, y desde hace años, hay un importante número de prisioneros políticos mapuche a los que la justicia civil chilena –desde todo punto de vista injustamente – ha aplicado la ley N° 18.314, conocida como "ley antiterrorista", heredada –paradojalmente – de la dictadura militar. Como hemos constatado, a dichos prisioneros de conciencia se les procesa además a través de la justicia militar, asunto que la jurisprudencia internacional ha considerado improcedente e impresentable. Es por ello que una treintena de los prisioneros se encuentra en huelga de hambre en cárceles de Temuco, Concepción, Angol, y Valdivia; acción dramática y pacífica que ha sido silenciada por el gobierno y por los medios de comunicación chilenos.
Es la razón por la que los escritores de este país mestizo hemos considerado necesario y urgente alzar nuestra voz, para llamar la atención de nuestros / nuestras compatriotas respecto de la gravedad de lo que acontece con nuestros hermanos y hermanas mapuche, consecuencia de la indolente actitud de nuestra sociedad, situación que debiera avergonzarnos y movernos a asumir una acción solidaria con el Pueblo Mapuche (desde ya, sumarnos a la demanda de libertad de todos los prisioneros políticos mapuche), y de propuesta para la humanización de este lugar que llamamos Chile.


LLamado a los escritores, artistas e intelectuales chilenos y del mundo, a apoyar con sus firmas esta carta.
de José María Memet, el El Sábado, 14 de agosto de 2010 a las 1:30

Elikura Chihuailaf - Jaime Valdivieso - José María Memet - Guido Eytel - Simón Fierro - Egor Mardones - Alexis Figueroa Racena - Christian González - Libio Pérez - Rodrigo Iván Sepúlveda - Leo Cereceda - Águeda Sáez - Cristian Vila Riquelme - Marcelo Novoa - Óscar Barrientos Bradasic - Miguel Ángel Núñez Mercado - Arturo Ruiz - Maruja Scott - Eduardo Peralta - Jaime Antonio Guzmán - Katia Maritza Abarzúa castro -Viviana Flores - Nancy mendoza - Nelly Raquel salas Vargas - María Eugenia Arellano Norambuena - Carmen Grangier Sáez – Héctor Véliz Pérez-Millán


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viernes, 20 de agosto de 2010

MITOLOGIA CHILOTA

1¿Qué lo motivo a dedicarse a investigar sobre la mitología de Chiloé?
Res: En mi condición de escritor, dedicarme a la investigación de la mitología chilota no ha sido un esfuerzo mayor que practicar un sistema de creencias, sino más bien un constante descubrimiento de nuestra condición humana. Tal vez porque habito esta zona y crecí oyendo acerca de mitos y leyendas, ha sido relativamente fácil dedicarme a la investigación; pero, insisto, el desafío mayor de esta práctica cultural, es la comprensión, porque con el tiempo uno descubre en estos relatos, toda la carga cultural que encierran, desde el punto de vista antropológico, histórico y lingüístico; y además, religioso, si se postula que toda creencia mítica implica un acto de fe.
Hay en la Mitología Chilota, un mito de la creación (Caicaivilú y Tentenvilú), que se asocia al mito del Diluvio Universal; el mito de las enfermedades (basilus, bacilo, Basilisco); el mito de la fertilidad (La Pincoya), etc. Y cada unos de estos mitos contiene sus respectivas particularidades, como el acto de nombrarlos y el ritual del espacio donde se expresan y actúan.

2. Según su opinión ¿Cuál es la causa del nacimiento de tantos mitos en Chiloé?
Res: La necesidad de ser, descifrar y expresar… La necesidad de ser viene asociada con existir y sentir; y los mitos en este aspecto, funcionan como los alter ego de nuestra presencia en el mundo…Hablamos de ellos porque nos interpretan, y a través de ellos vamos inventando y recreando nuestra visión del mundo, lo cual nos lleva a expresar, la sospecha que involucra su presencia en nuestra vida cotidiana. Descubrir los mitos y analizarlos ya nos indica que podemos descifrar y entender su presencia en la naturaleza, toda vez que lo situamos en algún espacio de nuestros mapas geográficos, cuyo determinismo parece nunca mutar, por cuanto se mantienen constante en el tiempo; y así, a través de los mitos, elaboramos nuestras ideas sociales y valores; entendemos nuestros temores y el legítimo anhelo de transcender la entropía, el desgaste físico y cultural que sufren todos los pueblos y la especie humana.

3. ¿Cuál es el mito más fantástico de Chiloé para Ud.? ¿Por qué?
Res: El mito contemporáneo de La Gran Construcción del Puente de Chacao. Veamos:
La historia del Puente sobre el Canal de Chacao, que viene de quién sabe qué campaña política, ahora es una reliquia chilota; pero no me asombraría que fuera anterior a la Conquista.
Sin embargo, se trata de Martín Ruiz de Gamboa; por supuesto, todo relacionado con la Araucana de Ercilla.
Cuenta el poeta que su jefe ordenó a los soldados y a los aborígenes que comenzaran la construcción de un puente que avanzara y avanzara hasta llegar a Chiloé, Isla que en su imaginación repleta de oro y riquezas, la creía el refugio natural de la Ciudad de los Césares.
Por supuesto los constructores eran gente sencilla, unos artesanos comparados con la obra de ingeniería que demandaba el mariscal; quien por cierto, sólo quería un puente para no navegar.
Los mitos de la fantástica Isla oyeron sus deseos y comenzaron una construcción que se elevó por encima del canal y los siglos venideros hasta convertirla en leyenda.
Pero Dios, envidioso de tan magnífica obra, cada vez la fulmina y desmorona para siempre en la memoria de la humanidad.
(Este relato intitulado: LA ENVIDIA DE DIOS, pertenece a un libro mío llamado “La Gran Construcción del Puente de Chacao”)
Bueno, desde mi punto de vista, este mito expresa el poder civilizador de la especie humana por encima de las limitaciones físicas y el deseo de acudir más allá de sus mapas mentales, con la fuerza creadora que le permite reinventar, una y otra vez, su cultura; incluso allí donde aparentemente no existe nada.

4. ¿Qué sentido tiene que se preserven estos mitos?
Res: La preservación de los mitos tiene mucho que ver con la continuidad histórica, si no los cuidamos y reinventamos, corremos el riesgo de caer no sólo en las fauces del Progreso (el mito de la Modernidad) sino en la negación de nuestra identidad y la pérdida de nuestro ser social. Sería como esa patología social en la que toda una comunidad que no es capaz de contar su historia colectiva, ha entrado en la decadencia y el olvido de sí misma; sería, asimismo, como haber sufrido la aterradora experiencia de una guerra donde no quedaron ni siquiera los restos del idioma. Los mitos tienen que ver con la continuidad social, la transmisión de la experiencia, la capacidad de asombro ante la vida y la fe en un sistema de creencia, que es más que un acto poético, es la fe en el hombre y sus recursos intelectuales.

5. ¿Por qué cree usted qué estando en pleno Siglo XXI y con todos los avances tecnológicos, aún los chilotes creen en estos mitos?
Res: Los sistemas de creencias o la construcción de un mito no es sólo obra de una generación, involucra un desarrollo histórico; por eso, a pesar de los avances tecnológicos, no siempre se alteran las normas que sostienen un sistema de creencias, de la misma manera que la aparición del teléfono, el automóvil y la televisión, no alteraron mayormente los sistemas económicos o políticos; los cuales - hablo de los artefactos tecnológicos - más que diferenciarnos de las generaciones anteriores, sólo enriquecen más nuestro sistema sociocultural. En este aspecto como en muchos otros avatares que son la argamasa de la humanidad, Chiloé no está ajeno por cuanto comparte el mismo destino humano; de manera que este pequeño territorio, lejano y casi olvidado al Sur del Mundo, vive y sufre las mismas consecuencias de las grandes corrientes o tendencias sociales que desbordan las culturas dominantes… pero aún así, no hay que olvidar que Chiloé mantiene e irradia su enorme influencia cultural en todo el cono sur de la Patagonia chilena-argentina
Actualmente la globalización no ha aportado gran cosa sino que ha densificado aún más la condición isleña del habitante chilote. La visión de los pueblos pequeños suele ser más abarcadora que la visión de los grandes territorios, quienes nunca observan con tanta determinación o cercanía los fenómenos que pueblan sus espacios más grandes. Por eso, pienso que los mitos, a parte de constituir siempre la base del conocimiento de los pueblos ancestrales, constituyen de algún modo, un sistema de educación permanente que permite comprender aquellos fenómenos que tarde o temprano la ciencia ha venido a corroborar. Esta es la razón poderosa que, sin falsas modestias, permite al mito sobrevivir a los grandes cambios en la continuidad histórica de la humanidad




6. ¿Qué influencias míticas le otorga al mar?
Res: Todas las culturas describen sus mundos, los cuales habitan y presienten; incluso la cultura mapuche de la cual los chilotes somos portadores, habla de tres mundos:
a- Wenumapu: Tierra de Arriba
b- Nagmapu: Tierra donde sobrevive el hombre y la naturaleza
c- Minchemapu: Tierra subterránea de los espíritus
Pero Chiloé extiende estos mundos hasta el mar, donde es posible encontrar la Pincoya, (Diosa de la Fertilidad), el mito de la destrucción marina (El Cuchivilu), y la leyenda de un barco (El Caleuche) que transporta el espíritu de los muertos en naufragios a una forma de sobremuerte eterna.
La poética de los mitos del mar, permite comprender también, los fenómenos ambientales como la marea roja, los naufragios y la abundancia de algunas especies en determinadas épocas del año; todo lo cual hace muy pragmático el conocimiento de los mitos marinos.

7. ¿Qué influencias míticas le otorga a los bosques?
Res: El bosque corresponde al mundo del nagmapu (litósfera) donde se desarrolla la vida de los animales, plantas y la cultura del hombre. El hombre y el bosque en Chiloé, mantienen desde miles de años, una relación de convivencia que ha permitido desde entonces, recrear seres fantásticos como el Trauko y otros mitos no menores. La supervivencia económica del hombre a partir de su relación con el bosque se ha manifestado en la construcción de la vivienda y la creación de artilugios, los alimentos y las hierbas medicinales, que constituyen la base de la tecnología y el bienestar humano.
El bosque además es el espacio de seres (plantas) que habitan las tres dimensiones del mundo mapuche:
wenumapu: las ramas en contacto con el mundo superior y el sol.
nagmapu: espacio que le permite relacionarse con los hombres, los animales y la naturaleza.
minchemapu: el contacto con los espíritus del bien y el mal, de donde extrae las fuerzas y el zumo que dará largo tiempo a los hombres y animales de este mundo que compartimos.
El bosque chilote siempre ha sido fuente de supervivencia biológica, magia e inspiración, por eso, la ancestral práctica ecológica de protección y respeto ha permitido hasta hoy conservar la existencia de sus mitos.

8. ¿Cómo se puede explicar qué en el pueblo chilote siendo tan católico aún perduren estas creencias?
Res: El catolicismo es un sistema de creencias, la mitología también es un sistema de creencias; y ambas basan su existencia en la fe y en la observación de ciertos fenómenos socioculturales; ambos poseen rituales, diversos, por cierto; pero ambos explotan/comparten lo esencial: la credulidad del ser humano. Y ambas son sistemas de creencias elaboradas colectivamente, con un fin específico, como el sistema constitucional de gobierno
Entonces, no es difícil comprender por qué el cristianismo logró arraigar con fuerza en estas comunidades (veliches, chonos, onas), que sumaron a sus creencias la religiosidad de los conquistadores, (en la práctica: sincretismo religioso) quienes en su afán colonizador trajeron un sistema de creencias, institucionalizado como iglesia, y que, además, basa su institucionalidad en el Poder del Estado.

9. ¿Qué le parece a Ud el mito del Trauco?
Res: El Trauko presenta todas las características del mito clásico: es un ser venerado y temido. Venerado por las mujeres, y por tanto, portador de la vida. Oculta tras su grotesca presencia: el erotismo, el amor y la fertilidad.
Habita el bosque, el espacio mágico por excelencia, donde se renueva la vida y convergen los tres mundos del pueblo mapuche. A decir verdad, es el mejor espacio que pueda albergar a un mito de estas características; además, posee una particularidad: sólo se deja ver y gozar por las mujeres, quienes en la sociedad aborigen ancestral no sólo eran las portadoras de vida, sino que también transmitían la cultura a sus hijos, y con ellos la lengua. Por eso se habla de una cultura matriarcal, donde ellas practicaban la agricultura, la pesca y la medicina, transmitiendo de esta manera a los más jóvenes, los secretos de una sabiduría milenaria. En ellas fija sus amores el Trauko, quien es temido por su adversario natural: el hombre. El tabú que impone el Trauko, parece legitimar la infidelidad femenina; así, el nacimiento de un hijo fuera del matrimonio es patrimonio del Trauko, y sobre este mito, que transgrede el derecho del macho, no existe la réplica ni la venganza, sino la aceptación…la aceptación del crío, el hijo del Trauko; que es la única y exclusiva forma de manifestar su presencia en la comunidad. El tabú del Trauko, nos dice que no debemos indagar, sino apoyar a la mujer que sobrevive a este percance; y que únicamente debemos acoger e integrar a su hijo en nuestra familia, por el bien de la comunidad.
Así el hijo del Trauko pasa a ser un individuo más, quien se convierte en el más precioso recuerdo en la memoria de la hembra, cuando ha sido poseída por el Trauko, allá en la magia del bosque.

10. ¿Por qué cree usted que se cree tanto en brujería en Chiloé? ¿Ud. Cree en la brujería?
Res: La brujería y el chamanismo tienen su fortaleza en el conocimiento de la naturaleza, las plantas y los individuos, y también está asociado con el uso perverso que se puede ejercer de ese conocimiento especial en el ámbito en que se desarrolla la vida. Las machis o sabios, desde siempre han constituido sociedades secretas, cuyos iniciados, haciendo uso de esos recursos culturales, han debido en algún momento, constituirse en hechiceros capaces de predecir el tiempo y las conductas de su comunidad. Al predecir los acontecimientos debieron ser capaces también de realizar hazañas insuperables para el lego, ya haciendo uso de las fuerzas de la naturaleza o usando la influencia de las plantas para transformar y llevar adelante sus proezas, muchas veces apoyados por fenómenos ambientales (mareas) y fuerzas sociales (influencias políticas, diríamos actualmente).
La observación prolongada de ciertos fenómenos y la transmisión de estos secretos por los más antiguos permitió sin duda, la presencia de chamanes que constituyéndose en una casta, influyó políticamente en las sociedades aborígenes.
En el caso de Chiloé, esta se evidenció más aún con la llegada del cristianismo, que vetó toda práctica religiosa o sistemas de creencias mágicas capaces de competir con la suya; declarándola herética y portadora del mal.
La plegaria de los chamanes se anteponía al credo cristiano; la presencia de un rehue fue reemplazada por un altar cristiano, en circunstancias que el rehue también era un altar, pero de otro sistema de creencias, habilitada por un machi/chamán que practicaba sus ritos ancestrales.
Con el tiempo y en plena etapa moderna de la cultura occidental (1888) en Chiloé se llevó a cabo una cacería de brujas, la masacre más espantosa de cacería humana llevada a cabo en Chile contra los pueblos aborígenes:

UN TIEMPO INDIGNO DE CREER
Ignacio Lonco
No quiero hablar del crimen…, si me torturan, sólo conseguirán mentiras.
Pienso que mi deber es aclarar algo acerca de la Institución, la cual por tradición sé que existe desde un tiempo indigno de creer; tal vez por eso, como dicen los cristianos, ninguno de nosotros merece la gracia de Dios , y que nadie puede entrar a la Iglesia sin sentirse sucio de vergüenza…
¿Será por eso que nos dan un trato de animales?
-“La vergüenza no es arrepentimiento”- predicaba un misionero que pasó por aquí con la Misión Circular.
Yo me quedé en La Recta Provincia porque la encontré más segura que la Iglesia.
La Isla pertenece a todos, pero los sacerdotes dicen que es propiedad de Dios, y por eso, ellos se adueñan de todo, en nombre de su Dios.
Yo no digo nada, pero así, con las mentiras de su Biblia, nos pidieron cerrar los ojos para orar y cuando los abrimos, sus soldados nos habían quitado la tierra.
(Extracto de mi libro: LA RECTA PROVINCIA, un tiempo indigno de creer)

De esta manera, la institucionalidad política y religiosa de Chile, dejó establecido a sangre y fuego, que en Chiloé habían brujos, a quienes había que exterminar…en la práctica, acabar con los líderes (sabios y machi) de una sociedad aborigen, para dar paso al Progreso, (el mito de la Modernidad).
Y así, una vez más, el Mercurio de Santiago de Chile, publicó:
En Chiloé, a comienzos de 1881, son acusadas de brujos más de treinta personas, incluidas varias mujeres por constituir una alianza de resistencia indígena denominada la Recta Provincia. Dicha organización muy bien estructurada y jerarquizada, representaba un alto riesgo de insurrección para la República en momentos en que se consolidan las fronteras de Chile.
Personalmente no creo en la brujería, pero acepto la poética que encierra el concepto, vale decir, la fuerza creativa de su conocimiento, que le permite recrear para bien o para mal, fuerzas que son capaces de controlar al hombre cuando la naturaleza se lo permite; lo cual a veces puede ser fortuito, porque los fenómenos naturales muchas veces son más poderosos que cualquier formas de influencia humana.

Héctor Véliz Pérez-Millán
Escritor.

lunes, 26 de julio de 2010

EL CINE REX Y ENNIO MORRICONE

La música de CINEMA PARADISO nos hace recordar los primeros años del CINE REX donde la juventud, las familias y los novios se reunían cada atardecer o los fines de semanas para ver alguna película en la ciudad de Castro por allá en los años locos del rock and roll.
Cuando sólo existía el radioteatro y estaban en boga las historietas, ir al cine era de la máxima elegancia, pues, la escasez de dinero en la población era tan endémica, que solamente los más acaudalados podían darse el lujo de asistir en forma regular al cine.
En ese aspecto, esa posibilidad nunca estuvo fuera de mi alcance y si se puede hablar de privilegios al respecto, puedo asegurar que tuve la felicidad de asistir a casi la mayoría de las proyecciones que se dieron en ese teatro, que pertenecía a Luis Jiménez Pérez, quien era un personaje de leyenda en la ciudad
La primera vez que fui al cine fue de la mano de las tías del Jardín Infantil que había cerca de nuestra casa. Creo que fue alguna película de DISNEY; pero más tarde habría otras, como Las veinte mil leguas de viaje submarino, El bueno, el malo y el feo, etc.
Recuerdo que en mi barrio había un joven, quien también se llamaba Lucho, con él solíamos ir al cine muy a menudo. Era un adolescente, pero tenía la costumbre de no asistir solo al centro de la ciudad, pues, era un autista que siempre salía a la misma hora, pasaba por las mismas calles y solamente se hacía acompañar por chicos menores de 10 años, de manera que sus acompañantes al sobrepasar ese límite de edad, inmediatamente quedaban descartado de ser invitado por su madre, pues, las entradas la financiaba ella por acompañar a su hijo, quién se rehusaba caminar al centro de la pequeña ciudad sin compañía.
Más tarde, me hice amigo del portero del teatro, quien me dejaba entrar por cansancio porque desde el primer momento, cuando comenzaban a vender las taquillas, le pedía que me dejara entrar…
Un día agotado de tanto hostigamiento, me desafió y me dijo que si convencía al dueño del cine para que me deje entrar, me permitiría la pasada los fines de semana.
Luis Jiménez, esa misma tarde descendió de un enorme buick celeste y yo corrí a su encuentro; y, le pedí entonces que me dejara entrar a ver la película, Los buenos muchachos. Me preguntó que quién era yo para pedirle eso; le conté, entre otras cosas que quería ser escritor. El viejo me creyó y a partir de entonces, nunca tuve necesidad de dinero para entrar al cine. El portero no lo podía creer, pero el mismísimo dueño del CINE REX le dijo que me deje entrar gratis cuando se lo pidiera. Después de muchos años, cuando encontré al portero, aún se acordaba de esa tarde cuando le gané la mano por partida doble hasta que cerraron el cine para el golpe de Estado.
En la casa, porque en ese tiempo no existían los televisores, me convertí en el relator de las películas que solía ver. Recuerdo que me gané pronto la fama de mentiroso y fabulador, que aún me persigue, pues, empecé con mi familia y luego continué en el TALLER DE LITERATURA AUMEN. Nunca me interesó ser poeta, sólo quería ser aceptado por los intelectuales y por lo escribían, pero lo que más leía eran relatos, cuentos, crónicas y novelas; es decir, quería ser un escritor, tal vez como esos personajes de las películas que vivían al truco, con un futuro también incierto. Pero más allá de la literatura, quería vivir la aventura de los personajes. Lo que quiero decir, es que el arte influyó mucho en mi vida, a través del cine y la literatura. Tal vez por eso, mis cuentos, según algunos, son cinematográficos, porque tienen las imágenes necesarias para visualizar la esencia de los relatos.
El cine me hizo apreciar un relato que más tarde encontraría en El viaje a la semilla, pues, en esos días de cine, el proyectista era el Señor Alberto Castillo, del cual también me hice amigo por mi licencia para ingresar gratis al cine. Él a veces llegaba tarde o con algo de tragos en el cuerpo, y echaba a andar la máquina. En una de esas, pasó una cinta al revés y la gente salió impresionadísima por la película de esa noche, y fue tanta la conmoción, que mi hermano, que había visto la proyección, nos llamó a todos y nos contó una historia al revés. No le creíamos que se podía filmar una película al revés, pero él aseguró que efectivamente, los directores de cine, por cierto, el de aquella película, sí lo había hecho. Más tarde aprendería un término literario para ese fenómeno: Surrealismo.
Por supuesto que eran los inicios del cine en nuestra ciudad y todos los elementos nuevos del cine, los personajes y las comedias que el cine transporta, también eran objetos de comentarios en nuestra casa. El mundo que percibíamos lejano, nos parecía maravilloso y patético al mismo tiempo. Eran los años del CIRCO DE LAS ÁGUILAS HUMANAS y los PARQUES DE DIVERSIONES que viajaban de ciudad en ciudad llevando diversión a la gente. Como solían llegar en los veranos, la mayoría de los chicos pasábamos días enteros en aquellos centros de diversión.
Por eso, ENNIO MORRICONE, a parte de sus intervenciones en las muchas películas que vimos cuando niño, nos lleva de regreso a esos días, cuando las ideologías parecían estar en la conciencia de la gente, como un nuevo evangelio para la redención y la felicidad de los más necesitados y de aquellos que aún sobrevivían a la tragedia del terremoto del año 60.
Por eso, cuando llegó el toque de queda en la ciudad, el cine, y demás centros de recreación, e incluso los parques de diversiones y los circos, desaparecieron por una larga temporada de nuestras vidas. Sin embargo habían quedado en nuestra memoria aquellos años maravillosos del cine que nunca más volvería a abrir sus puertas para nuestra curiosidad.
Sin embargo, ENNIO MORRICONE, se las ingenió para seguir acompañándonos en las películas clásicas del cine italiano que llegaba a nuestras casas a través de la televisión.
Por supuesto el CINE REX, se mantuvo cerrado como si esperara nuevos tiempos para volver a sus años dorados, pero la historia había cambiado para siempre y el viejo teatro finalmente fue tomado por los gobiernos de la Concertación para convertirse en un Centro Cultural posteriormente manejados por las ideologías de turno.
El viejo CINE REX no corrió la misma suerte que CINEMA PARADISO, pero fue el teatro de muchos recuerdos que aún nos sensibilizan cuando escuchamos las melodías de ENNIO MORRICONE.

hectorvelizpm

miércoles, 23 de junio de 2010

WETRIPANTU, AÑO NUEVO MAPUCHE

Cada año cuando los días comienzan a acortarse más y más, se produce el equinoccio de invierno celebrado por los pueblos originarios como el inicio del WETRIPANTU, el Año Nuevo Mapuche.
Es entonces cuando la Ñuke Mapu, la Madre Tierra, renace del crudo invierno y comienza a brotar a través de las plantas que anuncian el principio de la vida.

Los mapuches celebran este fenómeno de la naturaleza y realizan ceremonias para pedir a Chao Ngenechen – al Dios Padre –, la llegada de mejores días para la tierra, las cosechas, los animales; y el bienestar de la comunidad.

Así, el clima comienza a ser más suave y más largos los días, porque después viene la PRIMAVERA, entonces la naturaleza multiplica sus frutos y la vida se renueva a través de los frutos y el nacimiento de los animales que vienen a acompañar a los hombres en la tierra.

viernes, 23 de octubre de 2009

jueves, 22 de octubre de 2009

TRANSICION PERMANENTE

CHILE: UNA TRANSICIÓN PERMANENTE



El año 1979 cuando emprendía mi viaje a la Patagonia, primero tuve que pasar por la Trapananda (Región de Aysén y Coyhaique). En esa oportunidad hice la travesía desde Quellón hasta Aysén en un transbordador de Navimag, junto a un grupo de personajes que vestían a la usanza de los pioneros de las películas del Viejo Oeste; es decir, blue jeans y camisa de franela, similar a una serie de televisión norteamericana (La pequeña casa en la pradera) muy en boga durante los primeros años de la Dictadura Militar Chilena.
Conversando con estos pintorescos personajes, me enteré que ellos, con sus atuendos suaves y perfumados, iban a colonizar la Región del General Carlos Ibáñez del Campo (otro bienamado dictador de la oligarquía chilena). Para ese propósito, el Gobierno de facto, una vez más había arrebatado a los descendientes mapuche-williche, las tierras que estos habían colonizado desde cuando fueron ferozmente perseguido durante la Pacificación de la Araucanía (1881-1888). Aquellos indígenas y mestizos chilotes habían habilitado parajes y senderos para el ganado; y algunas villas que hacían más soportables la vida en esas soledades. De cualquier manera, los “nuevos colonizadores”, contaban con el apoyo del Ministerio de Tierras y Colonización para llevar adelante su cometido…Muchos de aquellos hombres - en esa primera oportunidad de reconocimiento no viajaban mujeres - eran tipos citadinos que habían dejado la oficina y gracias al panorama que les ofrecían en plena primavera, porque era Noviembre de ese año, habían emprendido la travesía, pensando naturalmente que así era siempre el buen tiempo que les esperaba. Cualquier otra opinión sobre la naturaleza cambiante del clima y los tiempos, les habría parecido una canallada, de manera que marchaban cantando viejas canciones de la tradición ranchera.
Yo a mi vez continué mi trayecto a la Patagonia Chileno-Argentina, Punta Arenas, Las Torres del Paine, Rio Gallegos, Santa Cruz y otras partes, un periplo que finalmente me trajo de vuelta a la Región Williche; esto es, desde la ciudad de Valdivia hasta Chiloé.
Finalmente cuando llegó la Transición a la Democracia (actualmente podría argumentar que nos encontramos en la etapa de la “transición permanente”), es decir, después de 10 años, incluyendo el fin de la Guerra Fría y la Celebración de los 200 años de la Revolución Francesa, finalmente me enteré por un programa de la Televisión Chilena, que esos pioneros de película habían fracasado; pues, la mayoría, durante el primer invierno, tuvo que salir huyendo de la nieve, del trabajo de arriero y agrícola que desconocían; y que sólo habrían quedado aquellos que no tuvieron los medios para regresar a la Ciudad de Santiago de Chile, de donde procedía la mayoría de estos aventureros.
Una vez más o tal vez porque no eran extranjeros, sino unos especimenes pobres de la congestionada ciudad de Santiago de Chile - con sus protestas y crímenes de Estado - el Gobierno los “exilió” prácticamente, y muchos de ellos dejaron abandonadas esas tierras y otros, tal vez los más habilidosos, encontraron compradores interesados y quizá muy pocos tuvieron éxito; eso no lo sé muy bien; pero como quiera que sea, en general, esa acometida colonizadora tuvo un solapado fracaso que los negocios de la Dictadura mantuvieron muy apartado del conocimiento público.
Posteriormente el Gobierno expropió esas tierras a los colonizadores ancestrales y se las vendió al magnate gringo, Douglas Tompkins (o como se llame). Y desde entonces, en estas tierras, la presencia humana prácticamente ha desaparecido. Dicen que Tompkins estaría protegiendo a la Naturaleza, pero a la mayoría de la gente más le parece la fortaleza de un territorio norteamericano. Algún día vendrán los mariners a repartirse la Patagonia como una extensión más de California, argumentan con fruición los pesimistas constructivos.
Los más optimistas piensan que un día no lejano, la Araucanía y la Patagonia se van a levantar como un solo puño y se va autodenominar La República Independiente de la Patagonia, tal como lo soñó el ciudadano francés, Orièle Antoine (1825-1878) quién se esforzó desesperadamente en crear un reino al interior del Wallmapu- territorio mapuche- (1860), cuyo reconocimiento de su Independencia Política y Territorial había quedado establecida en el Tratado de Killín (5 Enero 1641); mediante el cual, el Imperio Español reconocía la Autonomía de la Nación Mapuche.
Pero, en fin, el Consejo de Seguridad Nacional del Estado chileno, gracias a su sistema de defensa prusiano, ha sabido mantener las fronteras protegidas, más allá de los intereses de la ciudadanía, en beneficio del capitalismo internacional. Para entender esto último hay que pensar como un fascista neoliberal y actuar como un patriota nazi; rezar a Jesucristo y más encima creer que vivimos en la mejor de las democracias del mundo latinoamericano.



Héctor Véliz Pérez-Millán
Escritor