viernes, 20 de agosto de 2010
MITOLOGIA CHILOTA
Res: En mi condición de escritor, dedicarme a la investigación de la mitología chilota no ha sido un esfuerzo mayor que practicar un sistema de creencias, sino más bien un constante descubrimiento de nuestra condición humana. Tal vez porque habito esta zona y crecí oyendo acerca de mitos y leyendas, ha sido relativamente fácil dedicarme a la investigación; pero, insisto, el desafío mayor de esta práctica cultural, es la comprensión, porque con el tiempo uno descubre en estos relatos, toda la carga cultural que encierran, desde el punto de vista antropológico, histórico y lingüístico; y además, religioso, si se postula que toda creencia mítica implica un acto de fe.
Hay en la Mitología Chilota, un mito de la creación (Caicaivilú y Tentenvilú), que se asocia al mito del Diluvio Universal; el mito de las enfermedades (basilus, bacilo, Basilisco); el mito de la fertilidad (La Pincoya), etc. Y cada unos de estos mitos contiene sus respectivas particularidades, como el acto de nombrarlos y el ritual del espacio donde se expresan y actúan.
2. Según su opinión ¿Cuál es la causa del nacimiento de tantos mitos en Chiloé?
Res: La necesidad de ser, descifrar y expresar… La necesidad de ser viene asociada con existir y sentir; y los mitos en este aspecto, funcionan como los alter ego de nuestra presencia en el mundo…Hablamos de ellos porque nos interpretan, y a través de ellos vamos inventando y recreando nuestra visión del mundo, lo cual nos lleva a expresar, la sospecha que involucra su presencia en nuestra vida cotidiana. Descubrir los mitos y analizarlos ya nos indica que podemos descifrar y entender su presencia en la naturaleza, toda vez que lo situamos en algún espacio de nuestros mapas geográficos, cuyo determinismo parece nunca mutar, por cuanto se mantienen constante en el tiempo; y así, a través de los mitos, elaboramos nuestras ideas sociales y valores; entendemos nuestros temores y el legítimo anhelo de transcender la entropía, el desgaste físico y cultural que sufren todos los pueblos y la especie humana.
3. ¿Cuál es el mito más fantástico de Chiloé para Ud.? ¿Por qué?
Res: El mito contemporáneo de La Gran Construcción del Puente de Chacao. Veamos:
La historia del Puente sobre el Canal de Chacao, que viene de quién sabe qué campaña política, ahora es una reliquia chilota; pero no me asombraría que fuera anterior a la Conquista.
Sin embargo, se trata de Martín Ruiz de Gamboa; por supuesto, todo relacionado con la Araucana de Ercilla.
Cuenta el poeta que su jefe ordenó a los soldados y a los aborígenes que comenzaran la construcción de un puente que avanzara y avanzara hasta llegar a Chiloé, Isla que en su imaginación repleta de oro y riquezas, la creía el refugio natural de la Ciudad de los Césares.
Por supuesto los constructores eran gente sencilla, unos artesanos comparados con la obra de ingeniería que demandaba el mariscal; quien por cierto, sólo quería un puente para no navegar.
Los mitos de la fantástica Isla oyeron sus deseos y comenzaron una construcción que se elevó por encima del canal y los siglos venideros hasta convertirla en leyenda.
Pero Dios, envidioso de tan magnífica obra, cada vez la fulmina y desmorona para siempre en la memoria de la humanidad.
(Este relato intitulado: LA ENVIDIA DE DIOS, pertenece a un libro mío llamado “La Gran Construcción del Puente de Chacao”)
Bueno, desde mi punto de vista, este mito expresa el poder civilizador de la especie humana por encima de las limitaciones físicas y el deseo de acudir más allá de sus mapas mentales, con la fuerza creadora que le permite reinventar, una y otra vez, su cultura; incluso allí donde aparentemente no existe nada.
4. ¿Qué sentido tiene que se preserven estos mitos?
Res: La preservación de los mitos tiene mucho que ver con la continuidad histórica, si no los cuidamos y reinventamos, corremos el riesgo de caer no sólo en las fauces del Progreso (el mito de la Modernidad) sino en la negación de nuestra identidad y la pérdida de nuestro ser social. Sería como esa patología social en la que toda una comunidad que no es capaz de contar su historia colectiva, ha entrado en la decadencia y el olvido de sí misma; sería, asimismo, como haber sufrido la aterradora experiencia de una guerra donde no quedaron ni siquiera los restos del idioma. Los mitos tienen que ver con la continuidad social, la transmisión de la experiencia, la capacidad de asombro ante la vida y la fe en un sistema de creencia, que es más que un acto poético, es la fe en el hombre y sus recursos intelectuales.
5. ¿Por qué cree usted qué estando en pleno Siglo XXI y con todos los avances tecnológicos, aún los chilotes creen en estos mitos?
Res: Los sistemas de creencias o la construcción de un mito no es sólo obra de una generación, involucra un desarrollo histórico; por eso, a pesar de los avances tecnológicos, no siempre se alteran las normas que sostienen un sistema de creencias, de la misma manera que la aparición del teléfono, el automóvil y la televisión, no alteraron mayormente los sistemas económicos o políticos; los cuales - hablo de los artefactos tecnológicos - más que diferenciarnos de las generaciones anteriores, sólo enriquecen más nuestro sistema sociocultural. En este aspecto como en muchos otros avatares que son la argamasa de la humanidad, Chiloé no está ajeno por cuanto comparte el mismo destino humano; de manera que este pequeño territorio, lejano y casi olvidado al Sur del Mundo, vive y sufre las mismas consecuencias de las grandes corrientes o tendencias sociales que desbordan las culturas dominantes… pero aún así, no hay que olvidar que Chiloé mantiene e irradia su enorme influencia cultural en todo el cono sur de la Patagonia chilena-argentina
Actualmente la globalización no ha aportado gran cosa sino que ha densificado aún más la condición isleña del habitante chilote. La visión de los pueblos pequeños suele ser más abarcadora que la visión de los grandes territorios, quienes nunca observan con tanta determinación o cercanía los fenómenos que pueblan sus espacios más grandes. Por eso, pienso que los mitos, a parte de constituir siempre la base del conocimiento de los pueblos ancestrales, constituyen de algún modo, un sistema de educación permanente que permite comprender aquellos fenómenos que tarde o temprano la ciencia ha venido a corroborar. Esta es la razón poderosa que, sin falsas modestias, permite al mito sobrevivir a los grandes cambios en la continuidad histórica de la humanidad
6. ¿Qué influencias míticas le otorga al mar?
Res: Todas las culturas describen sus mundos, los cuales habitan y presienten; incluso la cultura mapuche de la cual los chilotes somos portadores, habla de tres mundos:
a- Wenumapu: Tierra de Arriba
b- Nagmapu: Tierra donde sobrevive el hombre y la naturaleza
c- Minchemapu: Tierra subterránea de los espíritus
Pero Chiloé extiende estos mundos hasta el mar, donde es posible encontrar la Pincoya, (Diosa de la Fertilidad), el mito de la destrucción marina (El Cuchivilu), y la leyenda de un barco (El Caleuche) que transporta el espíritu de los muertos en naufragios a una forma de sobremuerte eterna.
La poética de los mitos del mar, permite comprender también, los fenómenos ambientales como la marea roja, los naufragios y la abundancia de algunas especies en determinadas épocas del año; todo lo cual hace muy pragmático el conocimiento de los mitos marinos.
7. ¿Qué influencias míticas le otorga a los bosques?
Res: El bosque corresponde al mundo del nagmapu (litósfera) donde se desarrolla la vida de los animales, plantas y la cultura del hombre. El hombre y el bosque en Chiloé, mantienen desde miles de años, una relación de convivencia que ha permitido desde entonces, recrear seres fantásticos como el Trauko y otros mitos no menores. La supervivencia económica del hombre a partir de su relación con el bosque se ha manifestado en la construcción de la vivienda y la creación de artilugios, los alimentos y las hierbas medicinales, que constituyen la base de la tecnología y el bienestar humano.
El bosque además es el espacio de seres (plantas) que habitan las tres dimensiones del mundo mapuche:
wenumapu: las ramas en contacto con el mundo superior y el sol.
nagmapu: espacio que le permite relacionarse con los hombres, los animales y la naturaleza.
minchemapu: el contacto con los espíritus del bien y el mal, de donde extrae las fuerzas y el zumo que dará largo tiempo a los hombres y animales de este mundo que compartimos.
El bosque chilote siempre ha sido fuente de supervivencia biológica, magia e inspiración, por eso, la ancestral práctica ecológica de protección y respeto ha permitido hasta hoy conservar la existencia de sus mitos.
8. ¿Cómo se puede explicar qué en el pueblo chilote siendo tan católico aún perduren estas creencias?
Res: El catolicismo es un sistema de creencias, la mitología también es un sistema de creencias; y ambas basan su existencia en la fe y en la observación de ciertos fenómenos socioculturales; ambos poseen rituales, diversos, por cierto; pero ambos explotan/comparten lo esencial: la credulidad del ser humano. Y ambas son sistemas de creencias elaboradas colectivamente, con un fin específico, como el sistema constitucional de gobierno
Entonces, no es difícil comprender por qué el cristianismo logró arraigar con fuerza en estas comunidades (veliches, chonos, onas), que sumaron a sus creencias la religiosidad de los conquistadores, (en la práctica: sincretismo religioso) quienes en su afán colonizador trajeron un sistema de creencias, institucionalizado como iglesia, y que, además, basa su institucionalidad en el Poder del Estado.
9. ¿Qué le parece a Ud el mito del Trauco?
Res: El Trauko presenta todas las características del mito clásico: es un ser venerado y temido. Venerado por las mujeres, y por tanto, portador de la vida. Oculta tras su grotesca presencia: el erotismo, el amor y la fertilidad.
Habita el bosque, el espacio mágico por excelencia, donde se renueva la vida y convergen los tres mundos del pueblo mapuche. A decir verdad, es el mejor espacio que pueda albergar a un mito de estas características; además, posee una particularidad: sólo se deja ver y gozar por las mujeres, quienes en la sociedad aborigen ancestral no sólo eran las portadoras de vida, sino que también transmitían la cultura a sus hijos, y con ellos la lengua. Por eso se habla de una cultura matriarcal, donde ellas practicaban la agricultura, la pesca y la medicina, transmitiendo de esta manera a los más jóvenes, los secretos de una sabiduría milenaria. En ellas fija sus amores el Trauko, quien es temido por su adversario natural: el hombre. El tabú que impone el Trauko, parece legitimar la infidelidad femenina; así, el nacimiento de un hijo fuera del matrimonio es patrimonio del Trauko, y sobre este mito, que transgrede el derecho del macho, no existe la réplica ni la venganza, sino la aceptación…la aceptación del crío, el hijo del Trauko; que es la única y exclusiva forma de manifestar su presencia en la comunidad. El tabú del Trauko, nos dice que no debemos indagar, sino apoyar a la mujer que sobrevive a este percance; y que únicamente debemos acoger e integrar a su hijo en nuestra familia, por el bien de la comunidad.
Así el hijo del Trauko pasa a ser un individuo más, quien se convierte en el más precioso recuerdo en la memoria de la hembra, cuando ha sido poseída por el Trauko, allá en la magia del bosque.
10. ¿Por qué cree usted que se cree tanto en brujería en Chiloé? ¿Ud. Cree en la brujería?
Res: La brujería y el chamanismo tienen su fortaleza en el conocimiento de la naturaleza, las plantas y los individuos, y también está asociado con el uso perverso que se puede ejercer de ese conocimiento especial en el ámbito en que se desarrolla la vida. Las machis o sabios, desde siempre han constituido sociedades secretas, cuyos iniciados, haciendo uso de esos recursos culturales, han debido en algún momento, constituirse en hechiceros capaces de predecir el tiempo y las conductas de su comunidad. Al predecir los acontecimientos debieron ser capaces también de realizar hazañas insuperables para el lego, ya haciendo uso de las fuerzas de la naturaleza o usando la influencia de las plantas para transformar y llevar adelante sus proezas, muchas veces apoyados por fenómenos ambientales (mareas) y fuerzas sociales (influencias políticas, diríamos actualmente).
La observación prolongada de ciertos fenómenos y la transmisión de estos secretos por los más antiguos permitió sin duda, la presencia de chamanes que constituyéndose en una casta, influyó políticamente en las sociedades aborígenes.
En el caso de Chiloé, esta se evidenció más aún con la llegada del cristianismo, que vetó toda práctica religiosa o sistemas de creencias mágicas capaces de competir con la suya; declarándola herética y portadora del mal.
La plegaria de los chamanes se anteponía al credo cristiano; la presencia de un rehue fue reemplazada por un altar cristiano, en circunstancias que el rehue también era un altar, pero de otro sistema de creencias, habilitada por un machi/chamán que practicaba sus ritos ancestrales.
Con el tiempo y en plena etapa moderna de la cultura occidental (1888) en Chiloé se llevó a cabo una cacería de brujas, la masacre más espantosa de cacería humana llevada a cabo en Chile contra los pueblos aborígenes:
UN TIEMPO INDIGNO DE CREER
Ignacio Lonco
No quiero hablar del crimen…, si me torturan, sólo conseguirán mentiras.
Pienso que mi deber es aclarar algo acerca de la Institución, la cual por tradición sé que existe desde un tiempo indigno de creer; tal vez por eso, como dicen los cristianos, ninguno de nosotros merece la gracia de Dios , y que nadie puede entrar a la Iglesia sin sentirse sucio de vergüenza…
¿Será por eso que nos dan un trato de animales?
-“La vergüenza no es arrepentimiento”- predicaba un misionero que pasó por aquí con la Misión Circular.
Yo me quedé en La Recta Provincia porque la encontré más segura que la Iglesia.
La Isla pertenece a todos, pero los sacerdotes dicen que es propiedad de Dios, y por eso, ellos se adueñan de todo, en nombre de su Dios.
Yo no digo nada, pero así, con las mentiras de su Biblia, nos pidieron cerrar los ojos para orar y cuando los abrimos, sus soldados nos habían quitado la tierra.
(Extracto de mi libro: LA RECTA PROVINCIA, un tiempo indigno de creer)
De esta manera, la institucionalidad política y religiosa de Chile, dejó establecido a sangre y fuego, que en Chiloé habían brujos, a quienes había que exterminar…en la práctica, acabar con los líderes (sabios y machi) de una sociedad aborigen, para dar paso al Progreso, (el mito de la Modernidad).
Y así, una vez más, el Mercurio de Santiago de Chile, publicó:
En Chiloé, a comienzos de 1881, son acusadas de brujos más de treinta personas, incluidas varias mujeres por constituir una alianza de resistencia indígena denominada la Recta Provincia. Dicha organización muy bien estructurada y jerarquizada, representaba un alto riesgo de insurrección para la República en momentos en que se consolidan las fronteras de Chile.
Personalmente no creo en la brujería, pero acepto la poética que encierra el concepto, vale decir, la fuerza creativa de su conocimiento, que le permite recrear para bien o para mal, fuerzas que son capaces de controlar al hombre cuando la naturaleza se lo permite; lo cual a veces puede ser fortuito, porque los fenómenos naturales muchas veces son más poderosos que cualquier formas de influencia humana.
Héctor Véliz Pérez-Millán
Escritor.
lunes, 26 de julio de 2010
EL CINE REX Y ENNIO MORRICONE
Cuando sólo existía el radioteatro y estaban en boga las historietas, ir al cine era de la máxima elegancia, pues, la escasez de dinero en la población era tan endémica, que solamente los más acaudalados podían darse el lujo de asistir en forma regular al cine.
En ese aspecto, esa posibilidad nunca estuvo fuera de mi alcance y si se puede hablar de privilegios al respecto, puedo asegurar que tuve la felicidad de asistir a casi la mayoría de las proyecciones que se dieron en ese teatro, que pertenecía a Luis Jiménez Pérez, quien era un personaje de leyenda en la ciudad
La primera vez que fui al cine fue de la mano de las tías del Jardín Infantil que había cerca de nuestra casa. Creo que fue alguna película de DISNEY; pero más tarde habría otras, como Las veinte mil leguas de viaje submarino, El bueno, el malo y el feo, etc.
Recuerdo que en mi barrio había un joven, quien también se llamaba Lucho, con él solíamos ir al cine muy a menudo. Era un adolescente, pero tenía la costumbre de no asistir solo al centro de la ciudad, pues, era un autista que siempre salía a la misma hora, pasaba por las mismas calles y solamente se hacía acompañar por chicos menores de 10 años, de manera que sus acompañantes al sobrepasar ese límite de edad, inmediatamente quedaban descartado de ser invitado por su madre, pues, las entradas la financiaba ella por acompañar a su hijo, quién se rehusaba caminar al centro de la pequeña ciudad sin compañía.
Más tarde, me hice amigo del portero del teatro, quien me dejaba entrar por cansancio porque desde el primer momento, cuando comenzaban a vender las taquillas, le pedía que me dejara entrar…
Un día agotado de tanto hostigamiento, me desafió y me dijo que si convencía al dueño del cine para que me deje entrar, me permitiría la pasada los fines de semana.
Luis Jiménez, esa misma tarde descendió de un enorme buick celeste y yo corrí a su encuentro; y, le pedí entonces que me dejara entrar a ver la película, Los buenos muchachos. Me preguntó que quién era yo para pedirle eso; le conté, entre otras cosas que quería ser escritor. El viejo me creyó y a partir de entonces, nunca tuve necesidad de dinero para entrar al cine. El portero no lo podía creer, pero el mismísimo dueño del CINE REX le dijo que me deje entrar gratis cuando se lo pidiera. Después de muchos años, cuando encontré al portero, aún se acordaba de esa tarde cuando le gané la mano por partida doble hasta que cerraron el cine para el golpe de Estado.
En la casa, porque en ese tiempo no existían los televisores, me convertí en el relator de las películas que solía ver. Recuerdo que me gané pronto la fama de mentiroso y fabulador, que aún me persigue, pues, empecé con mi familia y luego continué en el TALLER DE LITERATURA AUMEN. Nunca me interesó ser poeta, sólo quería ser aceptado por los intelectuales y por lo escribían, pero lo que más leía eran relatos, cuentos, crónicas y novelas; es decir, quería ser un escritor, tal vez como esos personajes de las películas que vivían al truco, con un futuro también incierto. Pero más allá de la literatura, quería vivir la aventura de los personajes. Lo que quiero decir, es que el arte influyó mucho en mi vida, a través del cine y la literatura. Tal vez por eso, mis cuentos, según algunos, son cinematográficos, porque tienen las imágenes necesarias para visualizar la esencia de los relatos.
El cine me hizo apreciar un relato que más tarde encontraría en El viaje a la semilla, pues, en esos días de cine, el proyectista era el Señor Alberto Castillo, del cual también me hice amigo por mi licencia para ingresar gratis al cine. Él a veces llegaba tarde o con algo de tragos en el cuerpo, y echaba a andar la máquina. En una de esas, pasó una cinta al revés y la gente salió impresionadísima por la película de esa noche, y fue tanta la conmoción, que mi hermano, que había visto la proyección, nos llamó a todos y nos contó una historia al revés. No le creíamos que se podía filmar una película al revés, pero él aseguró que efectivamente, los directores de cine, por cierto, el de aquella película, sí lo había hecho. Más tarde aprendería un término literario para ese fenómeno: Surrealismo.
Por supuesto que eran los inicios del cine en nuestra ciudad y todos los elementos nuevos del cine, los personajes y las comedias que el cine transporta, también eran objetos de comentarios en nuestra casa. El mundo que percibíamos lejano, nos parecía maravilloso y patético al mismo tiempo. Eran los años del CIRCO DE LAS ÁGUILAS HUMANAS y los PARQUES DE DIVERSIONES que viajaban de ciudad en ciudad llevando diversión a la gente. Como solían llegar en los veranos, la mayoría de los chicos pasábamos días enteros en aquellos centros de diversión.
Por eso, ENNIO MORRICONE, a parte de sus intervenciones en las muchas películas que vimos cuando niño, nos lleva de regreso a esos días, cuando las ideologías parecían estar en la conciencia de la gente, como un nuevo evangelio para la redención y la felicidad de los más necesitados y de aquellos que aún sobrevivían a la tragedia del terremoto del año 60.
Por eso, cuando llegó el toque de queda en la ciudad, el cine, y demás centros de recreación, e incluso los parques de diversiones y los circos, desaparecieron por una larga temporada de nuestras vidas. Sin embargo habían quedado en nuestra memoria aquellos años maravillosos del cine que nunca más volvería a abrir sus puertas para nuestra curiosidad.
Sin embargo, ENNIO MORRICONE, se las ingenió para seguir acompañándonos en las películas clásicas del cine italiano que llegaba a nuestras casas a través de la televisión.
Por supuesto el CINE REX, se mantuvo cerrado como si esperara nuevos tiempos para volver a sus años dorados, pero la historia había cambiado para siempre y el viejo teatro finalmente fue tomado por los gobiernos de la Concertación para convertirse en un Centro Cultural posteriormente manejados por las ideologías de turno.
El viejo CINE REX no corrió la misma suerte que CINEMA PARADISO, pero fue el teatro de muchos recuerdos que aún nos sensibilizan cuando escuchamos las melodías de ENNIO MORRICONE.
hectorvelizpm
miércoles, 23 de junio de 2010
WETRIPANTU, AÑO NUEVO MAPUCHE
Cada año cuando los días comienzan a acortarse más y más, se produce el equinoccio de invierno celebrado por los pueblos originarios como el inicio del WETRIPANTU, el Año Nuevo Mapuche.
Es entonces cuando la Ñuke Mapu, la Madre Tierra, renace del crudo invierno y comienza a brotar a través de las plantas que anuncian el principio de la vida.
Los mapuches celebran este fenómeno de la naturaleza y realizan ceremonias para pedir a Chao Ngenechen – al Dios Padre –, la llegada de mejores días para la tierra, las cosechas, los animales; y el bienestar de la comunidad.
Así, el clima comienza a ser más suave y más largos los días, porque después viene la PRIMAVERA, entonces la naturaleza multiplica sus frutos y la vida se renueva a través de los frutos y el nacimiento de los animales que vienen a acompañar a los hombres en la tierra.
viernes, 23 de octubre de 2009
jueves, 22 de octubre de 2009
TRANSICION PERMANENTE
El año 1979 cuando emprendía mi viaje a la Patagonia, primero tuve que pasar por la Trapananda (Región de Aysén y Coyhaique). En esa oportunidad hice la travesía desde Quellón hasta Aysén en un transbordador de Navimag, junto a un grupo de personajes que vestían a la usanza de los pioneros de las películas del Viejo Oeste; es decir, blue jeans y camisa de franela, similar a una serie de televisión norteamericana (La pequeña casa en la pradera) muy en boga durante los primeros años de la Dictadura Militar Chilena.
Conversando con estos pintorescos personajes, me enteré que ellos, con sus atuendos suaves y perfumados, iban a colonizar la Región del General Carlos Ibáñez del Campo (otro bienamado dictador de la oligarquía chilena). Para ese propósito, el Gobierno de facto, una vez más había arrebatado a los descendientes mapuche-williche, las tierras que estos habían colonizado desde cuando fueron ferozmente perseguido durante la Pacificación de la Araucanía (1881-1888). Aquellos indígenas y mestizos chilotes habían habilitado parajes y senderos para el ganado; y algunas villas que hacían más soportables la vida en esas soledades. De cualquier manera, los “nuevos colonizadores”, contaban con el apoyo del Ministerio de Tierras y Colonización para llevar adelante su cometido…Muchos de aquellos hombres - en esa primera oportunidad de reconocimiento no viajaban mujeres - eran tipos citadinos que habían dejado la oficina y gracias al panorama que les ofrecían en plena primavera, porque era Noviembre de ese año, habían emprendido la travesía, pensando naturalmente que así era siempre el buen tiempo que les esperaba. Cualquier otra opinión sobre la naturaleza cambiante del clima y los tiempos, les habría parecido una canallada, de manera que marchaban cantando viejas canciones de la tradición ranchera.
Yo a mi vez continué mi trayecto a la Patagonia Chileno-Argentina, Punta Arenas, Las Torres del Paine, Rio Gallegos, Santa Cruz y otras partes, un periplo que finalmente me trajo de vuelta a la Región Williche; esto es, desde la ciudad de Valdivia hasta Chiloé.
Finalmente cuando llegó la Transición a la Democracia (actualmente podría argumentar que nos encontramos en la etapa de la “transición permanente”), es decir, después de 10 años, incluyendo el fin de la Guerra Fría y la Celebración de los 200 años de la Revolución Francesa, finalmente me enteré por un programa de la Televisión Chilena, que esos pioneros de película habían fracasado; pues, la mayoría, durante el primer invierno, tuvo que salir huyendo de la nieve, del trabajo de arriero y agrícola que desconocían; y que sólo habrían quedado aquellos que no tuvieron los medios para regresar a la Ciudad de Santiago de Chile, de donde procedía la mayoría de estos aventureros.
Una vez más o tal vez porque no eran extranjeros, sino unos especimenes pobres de la congestionada ciudad de Santiago de Chile - con sus protestas y crímenes de Estado - el Gobierno los “exilió” prácticamente, y muchos de ellos dejaron abandonadas esas tierras y otros, tal vez los más habilidosos, encontraron compradores interesados y quizá muy pocos tuvieron éxito; eso no lo sé muy bien; pero como quiera que sea, en general, esa acometida colonizadora tuvo un solapado fracaso que los negocios de la Dictadura mantuvieron muy apartado del conocimiento público.
Posteriormente el Gobierno expropió esas tierras a los colonizadores ancestrales y se las vendió al magnate gringo, Douglas Tompkins (o como se llame). Y desde entonces, en estas tierras, la presencia humana prácticamente ha desaparecido. Dicen que Tompkins estaría protegiendo a la Naturaleza, pero a la mayoría de la gente más le parece la fortaleza de un territorio norteamericano. Algún día vendrán los mariners a repartirse la Patagonia como una extensión más de California, argumentan con fruición los pesimistas constructivos.
Los más optimistas piensan que un día no lejano, la Araucanía y la Patagonia se van a levantar como un solo puño y se va autodenominar La República Independiente de la Patagonia, tal como lo soñó el ciudadano francés, Orièle Antoine (1825-1878) quién se esforzó desesperadamente en crear un reino al interior del Wallmapu- territorio mapuche- (1860), cuyo reconocimiento de su Independencia Política y Territorial había quedado establecida en el Tratado de Killín (5 Enero 1641); mediante el cual, el Imperio Español reconocía la Autonomía de la Nación Mapuche.
Pero, en fin, el Consejo de Seguridad Nacional del Estado chileno, gracias a su sistema de defensa prusiano, ha sabido mantener las fronteras protegidas, más allá de los intereses de la ciudadanía, en beneficio del capitalismo internacional. Para entender esto último hay que pensar como un fascista neoliberal y actuar como un patriota nazi; rezar a Jesucristo y más encima creer que vivimos en la mejor de las democracias del mundo latinoamericano.
Héctor Véliz Pérez-Millán
Escritor
lunes, 17 de agosto de 2009
CUENTOS ANCESTRALES DE LA REGION WILLICHE
Hubo una época en que la noche se extendió por toda la Cordillera de los Andes y el Otoño invitó a su pariente el Invierno a pasar juntos una temporada; y así, ambos destruyeron los espacios donde aún quedaba vegetación.
En aquellas latitudes vivía un valeroso cacique de la tribu williche, quien se decidió a permanecer en Antillanca, esperando mejores tiempos, y el arribo de la primavera en la región williche.
El cacique tenía una hermosa hija llamada Copihue a quien toda la tribu adoraba, no sólo porque era la hija del jefe sino porque además era la muchacha más bella y gentil de toda la comarca.
Los guerreros de las demás tribus solían competir en habilidad e inteligencia para ganarse la atención de la joven doncella, y de esta manera, se instalaban junto a la ruka del cacique, en espera de su recompensa; es decir, una mirada o la suave sonrisa de la princesa williche.
Un día cuando después de mucho tiempo apareció el sol, la joven Copihue salió para ir a nadar al lago que comenzó a descongelarse.
La joven lucía radiante, siempre cantando y peinándose en las transparentes aguas de la Cordillera.
Estaba en eso cuando Tralka, el dios de los truenos, la escuchó entonar una dulce leyenda de la tribu.
Intrigado por la melodía y la narración, se acercó.
Entonces, encantado por su belleza, con la agilidad de un rayo la atrapó, llevándola a la cumbre más alta de la Cordillera de los Andes, allí donde ningún guerrero pudiera arrancarla de su lado.
Cuando despertó del susto, en vano llamó a su padre y a sus admiradores.
Desesperada, la joven princesa se puso a llorar en la oscuridad de aquel invierno que había arrebatado el sol de los días.
El frío y la soledad pronto convirtieron su cuerpo en una estatua de hielo, confundiéndose con las rocas y las ventiscas que deambulaban por Antillanca.
Tralka, quien por esos días hacía su recorrido por toda la extensión de la Cordillera de los Andes, anunciando el granizo y las nevadas, al regresar junto a la bella Copihue con la intención de casarse con ella, se volvió loco de rabia al no encontrarla; y se puso a gritar y llamarla con su voz de trueno, allá en la Cordillera.
Pero lo que consiguió fue dar curso al peor de todos los inviernos que recuerdan los williches.
En la tribu, los hombres y las mujeres se refugiaron en sus rukas, esperando que el tiempo se lleve al dios Tralka con sus truenos y relámpagos.
Al pasar los días, el dios de los truenos, redobló su furia, iluminando la oscuridad del invierno con formidables rayos para facilitar su búsqueda.
Pero la joven princesa, congelada y fundida en la nieve, era difícil de encontrar.
Tanto alborotó por la comarca que Wepüll, el ojo del cielo que anuncia el sol y la llovizna, despertó de su largo sueño invernal.
Entonces, comenzó a caer una suave llovizna.
Luego vino el sol y comenzó a llover más y más, alejando con sus delicadas gotas a la noche invernal.
De esta manera, volvió la primavera, y la lluvia fertilizó la tierra, mostrando toda vida oculta en la naturaleza.
En la alta cumbre, las nieves eternas cedieron su lugar a los rayos del sol y Copihue, poco a poco comenzó a despertar, pero transformada en una hermosa flor de la montaña, comenzó a extenderse por Antillanca; y así, los árboles, las plantas y los animales de la Cordillera comenzaron a renacer alimentadas por el agua y la presencia de la nueva flor que por primera vez nacía de aquel largo y cruel Invierno.
Aunque los williches habían estado muy preocupados por sobrevivir, no habían olvidado a la joven princesa extraviada en el lago cordillerano; por esta razón, cuando apareció la hermosa flor que llenó de rubor la montaña de Antillanca, para no olvidar a la gentil princesa, comenzaron a llamar Copihue a la nueva flor que reaparece tras cada invierno.
miércoles, 29 de julio de 2009
Aproximación a una definición de Arte Mapuche Contemporáneo
Para hablar de “Arte Mapuche Contemporáneo”, tenemos necesariamente que abordar el significado que tiene la palabra arte.
Este recorrido conceptual en busca de la definición ya se ha hecho en la filosofía occidental y desde esta perspectiva no se define finalmente lo que es arte mapuche. Pero no importa cual sea la trinchera en que nos ubiquemos para poder identificar este término, a pesar de lo anterior, el arte esta en todas las cosas donde se manifiesta la expresión humana en el mundo, en cualquier parte. Arte es más o menos todo cuanto entendemos por tal, cualquiera que sea el lector que lo lea. Así un lector erudito vera arte donde el común de la gente no lo ve. Y así el pueblo vera arte en donde el erudito verá solo desperdicio.
Hablaremos de arte como la construcción tanto, estética como formal de la más elevada expresión espiritual.
Quizás dentro del mundo mapuche no hablemos propiamente de arte como se entiende en el mundo occidental, pero desde el mundo occidental si se puede distinguir elementos que permiten hablar de obras de arte mapuche contemporáneo.
Una de las nociones difícil de concebir dentro de la concepción de arte mapuche contemporáneo, es entender el arte integrado, por ejemplo con lo político, sin ser éste arte oficialista. En la cultura occidental el arte integral es una búsqueda permanente, en la cultura mapuche el arte integral es lo fundamental.
Un elemento que ayudará a entender el arte mapuche es su disociación del arte chileno, reafirmando la idea de que el pueblo mapuche es pueblo nación distinto de la sociedad chilena. En consecuencia arte es la expresión que deja ver nuestra existencia en el mundo. Es el anhelo propio de cada mapuche por expresar un sentimiento que se encuentra en el “corazón” (Piwke).
Arte y Poder económico
El poder económico, motor de depredación que mueve al mundo occidental, es el que condiciona el juicio de cómo se mira la obra de arte. Es decir, lo que debiera ver el individuo como arte es lo que el poder demanda. No importa la vertiente ideológica en donde se origine la obra y que lucha contra el poder, el poder económico, ejerce una suerte de hipnosis sobre todas las demás ideas, que las impulsa solo en el sentido de afirmar la idea subyugante, pero no provoca un avance sobre el devenir que llevan al desarrollo de la cultura humana.
Ciertamente, existe en Latinoamérica una condición de cultura subyugada, en la generalidad de pueblos en donde las ideologías dominantes condicionan las maneras de ver. El ejercicio democrático del arte se manifiesta de acuerdo al patrón dictado desde el poder económico. Un patrón que determina y articula todos las condiciones que concurren para que la experiencia del arte sea un hecho. Este poder, por citar una vertiente, se ejecuta desde el aparato de mayor jerarquía de control visual ejercido en el mundo, desde la fuente máxima generadora de elaboración visual contemporánea; la televisión. La televisión como concepto ampliable; es el medio en donde todas las elaboraciones ideológicas, religiosas, económicas, valóricas, filosóficas, es decir todas las esferas del mundo humano se mixturan, y el “producto visual final” llega al individuo con componentes ya procesados, en donde el consumidor no interactúa con la expresión espiritual, sino con los elementos formales, ideados que desde el poder se hace constreñir la mente individual y colectiva. En el recuadro televisivo no se ponen en realce las diferencias culturales. Este cuerpo visual nos muestra la ilusión de cultura unitaria. La quimera de la nacionalidad compartida y equitativa. Esta observación es destacada para decir que nuestros mundos personales, sociales y grupales están imbricados y es justamente por este rasgo es que se usa este medio para que el estado gobierne. Por lo tanto toda lesión en nuestra alma colectiva encuentra una llaga en cada uno de nosotros y a través de los otros, herida que finalmente nos quebranta en nuestro anhelo colectivo.
La negación y el estereotipo de la condición cultural mapuche es definida por el poder depredador, así el mestizo chileno se enajena de su genética ancestral para mejor asimilarse al hilo quebradizo que lo ata lánguidamente al corazón del padre ausente.
Cuando la génesis de la obra de arte no se basa en una pieza del motor depredador, queda excluido dentro de los circuitos culturales y comerciales. El poder conoce de este efecto y sabe que es Leviatán quien dirigirá el orden universal. Cuando la obra se ejerce desde la pertenencia cultural que cae fuera del ámbito de tolerancia del poder económico, y que entorpece el camino de depredación, se convierte en “amenaza terrorista”.
Mestizaje en Latinoamérica y Chile
«...nunca han podido eliminarnos ni borrar los recuerdos de lo que éramos indígenas, porque somos la cultura del cielo y la tierra, somos los antiguos descendientes y somos millones, y aunque el universo entero se desplome, nuestros Pueblos seguirán viviendo aún más allá del imperio de la muerte» (Declaración Solemne, Junta General de Caciques, 1991).
Existe una anulación de la circulación visual del pueblo - nación indígena en muchos países latinoamericanos, esa es una práctica muy común del estado dominante. La negación de la existencia, sometiendo a esta mentira como por una hipnosis controlada, y quienes más se afectan es el pueblo indígena que forma la mayor parte del territorio latinoamericano.
Generalmente no se abren en el ambiente cultural chileno ventanas en donde se encuentre el verdadero ejercicio del ser mapuche dentro del medio del que forma parte. Dentro de la definición de arte si es que se plantea en forma seria, existe una omisión, una completa ignorancia con respecto a la estética ancestral.
A si es como en Chile y mas específicamente en Osorno existiendo un porcentaje sobre el 80 % de población de origen indígena, las autoridades los artistas, intelectuales, políticos, religiones y la misma población chilena niegan la existencia de los otros y de ellos mismos. Irónicamente Osorno se presenta al mundo como una ciudad de colonias pluriculturales, sin embargo para los extranjeros que alguna vez han visitado esta tierra encuentran en sus calles la mirada antigua y angustiada de un pueblo sometido a una imposición de cultura que los mantiene atrapados en una cárcel del cuerpo propio.
Por ejemplo; en el sector de Rawe existe un lugar que es sagrado, Txen txen y Kaikaifilu en donde se realizaban ceremonias ancestrales, (aun se realizan) en torno a la cultura antigua también existen expresiones culturales irreductibles con respecto a la filosofía mapuche, a la cosmovisión finalmente. Todo esto conlleva a que a través de esta manifestación se involucre lo que hoy se llama música, artes escénicas, arquitectura, artes visuales etc.
Podemos afirmar que la historia del arte de rawe posee alrededor de 2000 o mas de 9000 años... pues los elementos culturales de este sector son los mismos de los cuales son parte el hallazgo de asentamiento humano del sector de monte verde entre puerto Montt y Osorno, hallazgos que ponen en una situación de absurdo histórico la teoría del poblamiento americano. Se podría decir con todas sus letras y con mucho orgullo que el sector de Rawe posee una historia que data de alrededor de 9000 años por lo menos. El arte de todos los que miran el mundo desde esta perspectiva ancestral sigue la tradición y perpetúa la visión de mundo de la que nos sentimos parte. El arte mapuche es contemporáneo, pero al mismo tiempo es ancestral, pues no inventa los signos ni la filosofía que contienen. Se despliega en su extensión libremente de acuerdo al desarrollo de la vida misma.
En la televisión chilena se ha mostrado malignamente el mal llamado “conflicto mapuche”, a raíz del lamentable homicidio del Peñi Matías Catrileo, integrante de la coordinadora Arauco Malleco", y la muy lamentable huelga de hambre de la Lamuen Patricia Troncoso, además de dela injusta detención del peñi Hector LLitul, provocado por la aplicación de la ley antiterrorista legado por la anterior dictadura. Al aplicar esta ley el estado de chile no reconoce la condición de pueblo mapuche, es decir no se reconoce una estructura, una sociedad dispuesta bajo elementos culturales propios.
Uno de los ideas desprendidas es que "el problema del pueblo mapuche no es la existencia del habitante chileno y su permanencia dentro del territorio, sino el capital transnacional, la depredación por sobre la dignidad humana. El alma de la sociedad chilena tiene un problema con sigo mismo y ese problema se lo carga al pueblo mapuche."
Podría agregar que el arte mapuche no es la sobra del arte chileno, el arte chileno aun hoy es arte colonialista, sin identidad en el mayor de los casos. El arte mapuche es el arte del ser humano que habita en el mundo, con identidad, territorio, cosmovisión.
Finalmente omitir la expresión cultural de un pueblo es matar al ser humano que esta detrás de este pueblo.
La Ilustración y el mundo mestizo
“Existen solo dos mundos; el mundo de los seres humanos que habitan en la tierra, por lo tanto los mapuche – gentes de la tierra- y los otros seres que no pertenecen aquí pero sin embargo deambulan en la tierra y fuera de ella” Ñaña Francisca Aucapan. Ralko Lepuy, Pueblo Pewenche.
Ilustrar es mostrar de manera tutelada una idea, a la vez es la posibilidad de adquirir información en términos prácticos y sencillos.
Asimismo cuando la obra artística es la copia fiel de la idea, ilustra al lector. Ha ocurrido a lo largo de toda la historia del arte occidental.
El egocentrismo cultural del mundo occidental que busca ejercer la supremacía para redimir a las demás grupos humanos a su usanza y semejanza. La decadencia de occidente desde el mundo posmoderno viene a consolidar un caos de ideas que deja en evidencia la precariedad del sistema cultural y que se opone al mundo mapuche.
El mestizo chileno que forma el mayor porcentaje de población de chile, no reconoce su doble componente ancestral, el local y el foráneo. Es en este vano sentimiento que deja esta latente ambivalencia enfermiza, en donde se asienta el poder depredador.
El mundo visual mapuche conocido por el mestizo chileno, esta basado en la representación de los elementos visuales propios de la cultura occidental chilena. Todo lo anterior a través de cronistas que realzaban a los antiguos habitantes de esta tierra (sin duda una practica común de los poderes subyugantes para mediante el glorifique se baja la guardia respecto al real intención del poder usurpador) que ilustraban situaciones primarias acerca del devenir de los primeros años de génesis de la nacionalidad chilena, situaciones costumbristas, reconocimiento del propio ser en este mundo. Así del mismo modo fotógrafos europeos del siglo xix muestran en situaciones ambiguas, en escenografías teatrales se muestran a famillas mapuche. Se le llama a esta imaginería del colono la base de la nación, lo criollo, lo autóctono. El folclor viene a asentarse como lo ilustrativo para el chileno, o el pueblo colonia, ilustraciones para entenderse y entender el mundo originario, en donde se generó la nueva vida para sus antepasados, en suma para tener una imagen de si mismo en este otro mundo. En época reciente ya lo hizo Violeta Parra, Víctor Jara artistas chilenos con ascendencia mapuche. El Folclor es la copia falsa del reflejo original. En el folclor se usan elementos autóctonos pero disociados de su origen. Las formas, los colores, los sonidos, son una interpretación de una idea propia, que quizás expresa el sentir de un pueblo colonizado que mediante el aferrarse a elementos culturales vivos de este territorio, establece una fugaz diferencia que le hace tener una idea propia de si mismo.
En esta esquizofrenia se mueven nuestros pueblos mestizos, con el anhelo escondido. Esquizofrenia social en el sentido de no pertenecer la expresión a si mismo. Lo de vivir desdoblado sin encontrar el cuerpo propio. Aislado viviendo entre dos mundos. Muchas veces la imagen que tiene el indígena de si mismo no es su reflejo, sino la visión de lo que el poder quiere que tenga de si y la imagen que se quiere se tenga del hermano. La fragmentación espiritual nos convierte muchas veces en suspicaces enemigos. La no aceptación de este reflejo forzado, es el exilio fuera del sistema social.
Cuando se separa la imagen de lo que se quiere representar, se apela a lo que en algún momento de la historia occidental se llama el mundo de las sombras. El igual al origen. Por ejemplo; para Platón la pintura era un arte menor pues era una copia, lo contrario a la verdad, finalmente lo distinto a la belleza. Hoy el arte contemporáneo demuestra con ventaja que no necesariamente lo bello es verdadero entre otras cosas…
Quizás dentro del mundo mapuche no hablemos propiamente de arte como se entiende en el mundo occidental, pero desde el mundo occidental si se puede distinguir elementos que permiten hablar de obras de arte mapuche. Esto no es nuevo pues ya en el siglo xiv, Alberto Durero, hombre renacentista por excelencia en el norte de Europa, al llevarle algunas piezas de tocados, orfebrería, joyas, dijo: este arte que traen es el arte mas elevado que se precie, tan elevado como el mejor arte de Europa, y estas personas podrían ser llamadas artistas y genios creadores”.
En nuestro corazón somos lo que queremos ser, pero cada uno de nuestros semejantes contiene una idea que fricciona el valor de las ideas propias. Pero la expresión artística occidental ¿es lo que el “piwke” (corazón) anhela? Quizás la respuesta sea lo que el poder demanda o lo que la idea dominante requiere.
Cuando una cultura como la mapuche expresa sus anhelos del corazón, no solo representa la acción de representar la idea o el anhelo, la acción de crear y el producto constituyen desde su origen hasta la concreción final la razón de ese anhelo. El gesto artístico constituye en si mismo expresión del movimiento unitario en donde la lectura del cosmos, el mundo humano y el objeto constituyen una unidad. La creación artística, la obra, son física de lo trascendente.
Los colores, los ritmos, las formas, los sonidos, los movimientos las texturas, etc., son herramientas necesarias para decir cosas que están en el alma.
El pueblo mapuche sabe que la imagen que tiene de si mismo es variable y depende del lugar y el contexto sociopolítico en que se encuentre cada individuo. Todo lo relativo a su cosmovisión va a determinar la visión estética para enfrentar a la idea dominante. La visión de uso de los elementos formales se adecua a través de una apropiación de los espacios visuales del mundo occidental.
Desde el uso del caballo, las monedas de plata acuñadas por el estado de chile, (con ella se realizan las trapelacuchas), la lengua, la religión, la política constituyen elementos culturales que han permitido la supervivencia de la cultura ancestral, así desdoblado el anhelo del corazón busca su camino ya trazado y este lo encuentra en si mismo y en sus iguales. La geografía natural determina el sentido del anhelo del corazón, y el lugar involucra mundos situados en un lugar físico y desde allí el mundo entero, hacia el universo.
Paradójicamente no se puede hablar de arte chileno considerando piezas de arte mapuche que datan de miles de años de existencia. Chile como estado nación recién se forma el año 1825, la corona española también podría colocar dentro de su historia del arte, a la expresion mapuche pues durante la conquista fue territorio español según ellos. De la única forma que se justifica que el arte mapuche sea arte chileno es por la conquista del territorio mapuche. Estamos frente a una idea de eliminar el anhelo del piwke mediante el poderío militar y la dominación por la fuerza.
Lo original, lo autóctono, no requiere ilustrar lo propio, la obra mediante la acción, gesticula el anhelo del corazón.
El arte contemporáneo mapuche se inserta desde el punto de vista de los elementos hechos propios, soportes, técnicas, conceptos, ideas adaptadas.
El gesto, la acción y la obra
El gesto es el instinto que nace del anhelo del corazón. La opción que comprometa elementos que traspasen estructuras establecidas. El movimiento preciso que provoca la alteración del orden subyugador. La contorsión conceptual que restituye el orden propio.
La acción es la realización de la obra con movimientos espacios y verbos que son propios de la cosmovisión mapuche. La organización de los elementos y materias primas en un ritmo y en un espacio propio.
La obra es el objeto resultado de un proceso que se inicia con el anhelo del corazón. Las formas que adquieren son determinadas por la acción, el gesto es la colocación dentro de un contexto de esta obra para que de esta manera provoque la válvula de liberación del anhelo individual y colectivo.
Dentro de la asimilación cultural frente a la sociedad chilena occidental, se asume una subordinación estratégica y de esta forma se fija el concepto de arte y se hace propio. Apropiación del concepto para supervivir y llevar el anhelo del piwke hacia lo exterior del propio ser.
Todo buen arte nace del anhelo del corazón, es lo íntimo que queremos expresar. Logremos o no nuestro cometido el anhelo siempre aguarda allí el momento propicio para salir y ser carne del cuerpo. Los sueños, sean cuales sean son parte de nuestra cosmovisión, la tradicion, las ceremonias y todos los componentes de la cosmovisión mapuche son los anhelos del corazón. Son anhelos que laten desde la lejanía del tiempo.
La Nación mapuche se despliega como cultura ancestral en cada uno de los ancianos, niños, la relación con los iguales, los hermanos que son reflejos, o la imagen que más se acerca a la imagen qué siento que me representa. Esta construcción produce una red de anhelos propios que se colectiviza. Cada uno de los hombres y mujeres poseen este anhelo, sin ver esta imagen en el exterior pero si como algo que existe y conocemos solo en parte, existe una convivencia subterránea con mí igual, en esta oscuridad se tejen redes silenciosas, redes de afectos, redes de reunificación del conocimiento.
Cada hombre y mujer posee un fragmento de su historia colectiva un fragmento que sola no pulsa, solo lo hace en la colectivización de esta porción. En la sociabilizacion cobra sentido tanto en lo individual como lo colectivo. En la comunicación, la conversación, la vivencia con la tierra, contacto con lo natural se encuentra el vestigio del recuerdo perdido en lo remoto dentro del ser. Este anhelo propio también es colectivo.
La cultura mapuche posee un cuerpo de ideas estructurada a través de miles de años, el arte. La filosofía, la tecnología, son elementos que vienen a ser convidados al mundo mapuche sin ser invitados. Así como cada mapuche hace de su vida un proceso, una forma de aprender a vivir como mapuche, la sociedad entera lo hace. La recuperación del los espacios mapuches son tanto físicos como conceptúales este es un proceso original de una nación que se integra pues esta es su naturaleza. La tecnología es una realidad cotidiana y es la mejor “droga que mantiene en esta suerte de letargo a nuestros pueblos antiguos”, con sus artilugios crean la fantasía de una sociedad superior. El arte es un medio de supervivencia y continuidad.
El arte contemporáneo mapuche adquiere múltiples formas, con estilos que no están definidos directamente por las tendencias predominantes a priori, por lo mismo las formas que adopta es la apropiación de los estilos y de los lenguajes usados dentro del contexto del arte occidental. Es así como una pieza de madera tallada dependiendo del gesto de contextualizar esta obra adquiere un carácter propio dentro de otro contexto.
Así mismo como las tierras mapuches han sido despojados y ese despojo se ha realizado dentro de todo el ámbito de la cultura ancestral, de igual manera el ejercicio del arte mapuche contemporáneo es una apropiación de elementos culturales universales y desde esta permanencia se establece una posibilidad de supervivencia.
La supervivencia esta amarrada con las mas remotas expresiones espirituales, y el arte mapuche contemporáneo es un elemento mas para la reconstrucción del mundo propio
Podemos decir que el arte mapuche es el arte del proceso propio de la cultura y el pueblo, no existe arte si no existe el reconocimiento ni la libertad, no puede existir uno sin el otro esta relación univoca , se estructura en la unificación.
Ragko
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